Ulán Bator (Ulaanbaatar), una ciudad nómade.

La capital de Mongolia, sede industrial, financiera y cultural del país, está emplazada en un valle conformado entre las montañas Bogd Khan, Songino Khairkhan, Chingeltei y Bayanzurkh. Pero no siempre estuvo allí. Anteriormente se trataba de una ciudad “móvil”, que cambió su localización alrededor de veinticinco veces.

El pueblo mongol, originalmente nómade, vive actualmente en barrios de yurtas o ger, ya que el clima en la ciudad es subártico o boreal. Muchas otras familias, las de mayor poder adquisitivo, tienen una casa tradicional para el verano y a su lado un “ger” destinado para pasar el crudo invierno, que puede alcanzar los cuarenta grados bajo cero.


Si recorremos la ciudad, veremos que es atravesada por el Transmongoliano, una línea de ferrocarriles que une Rusia con China, recorriendo la antigua ruta del té y los caballos. El Río Tola o “Kathan Tuul”, que es sagrado para los mongoles, se origina al norte de Ulan Bator, en las montañas Khentii, lugar de nacimiento de Genghis Khan (fundador del primer imperio mongol). Su cauce también pasa por la ciudad.


La antigua “Urga” (como se la conocía antes de 1924) es una ciudad de estilo soviético, que anteriormente fue un centro de monasterios budistas. Si bien muchos de ellos fueron destruidos y reemplazados por edificios comunistas, se conservan varios como el Gandan, uno de los más imponentes y antiguos. Para los viajeros interesados en la cultura mongola tradicional, también se puede visitar el Museo Nacional de Historia de Mongolia, el legendario Monasterio Budista Erdene zuu (Cien Tesoros), el Monumento de la Tortuga, y el Museo de Karakorum.


Hay algunos lugares más que consideramos interesantes para visitar en esta ciudad cuyo símbolo es el Garuda, un pájaro mítico considerado dios en el hinduismo y el budismo:



  • El Parque Nacional Terelj, el Parque Nacional Hustain Nuruu donde se puede apreciar la majestuosidad de los caballos salvajes y el Valle de Orkhon, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, con sus memoriales a los príncipes turcos y el primer monasterio budista del país: Erdene Zuu.

  • La Plaza de Sukhbaatar es la principal del lugar, y fue sede de diversas manifestaciones que llevaron a la caída del partido revolucionario mongol y las primeras elecciones libres en 1990.


Las curiosidades en la capital mongola nunca dejan de sorprendernos. Semáforos con hombres a caballo, cueros de oveja tendidos al sol para su secado, túnicas de colores como vestimenta popular... El trago tradicional local se compone de leche fermentada de cabra, y la austera gastronomía encuentra dentro de sus opciones empanadas de grasa de cordero, o una especie de albóndigas cocidas en té salado, que se conocen como “buuz”. Ni hablar del folklore nacional, con los cánticos tradicionales y el sonido del “moorin-khuur”, un violín con su puente en forma de cabeza de caballo.


Es movilizante encontrar radicada en una ciudad a más de la mitad de un pueblo que originalmente migraba constantemente, a los restos de aquellos antepasados que formaron parte de un ejército de jinetes conquistadores que, alguna vez, dominaron el mundo.

Artículos relacionados

Seleccione una temática de su interés